Catedral (Raymond Carver)

Posted in Uncategorized | Leave a comment

Dublineses (James Joyce)

Joyce… ¿Nos estás enseñando dublineses de verdad? Porque respiran a través de la lectura.

Posted in Uncategorized | Leave a comment

Estos meses…

…hicimos bastantes cosas. Ya sabéis, cuanto mejor lo pasas, menos ganas tienes de escribirlo. Además, no siempre terminábamos de leer cada libro a la vez, por lo que la espera de hilar todos los comentarios se me hacía tan larga que al final yo mismo olvidaba qué quería escribir.

A grandes rasgos, hemos empezado a ir al patio de una biblioteca pública, donde leímos la tragedia de Eurípides “Medea“. Impresionante. Nos agradó tanto su lectura, que durante la mañana de Candelita en la calle, nos subimos a un pequeño escenario, nos envolvimos en unas telas recicladas, y obsequiamos a los pocos asistentes con una resumida función de teatro leído.

Este año me han propuesto, en vez de esperar a escuchar y combinar todas las opiniones, crear la entrada de nuestras lecturas apenas recibido el libro. De ese modo, se podrán colocar comentarios directamente en el blog.

Posted in Uncategorized | 1 Comment

Ni de Eva ni de Adán

Amèlie Nothomb no existe. Es otro personaje de sus novelas.

Posted in Uncategorized | 1 Comment

Cortázar, ese cronopio

Angélica dijo algo muy gordo:
—Cortázar me aburre.
¡Angélica! ¿Cómo osas? ¡Ya no eres una niña para perdonarte las blasfemias!

Cortázar era un hombre que prefería laburos de montaje ¡para imaginar más!
Cortázar no necesitaba finales impactantes, ¡sus cuentos eran buenos por sí mismos!
Cortázar escribía un capítulo de “Rayuela” lleno de neologismos fonoeróticos ¡y en vez de ponerlo en el 69, lo ponía en el 68!
Cortázar escribió ¡”Instrucciones para subir una escalera“! ¿Tú sabes cómo subiríamos las escaleras si no fuera por él?

Lo que pasa es que le odias porque no le entiendes.
¡Normal, siendo tan arrogante!
¡Normal, teniendo los personajes de Juan Rulfo mejores nombres!
¡Normal, metiendo frases en otros idiomas! Well, you better readme, Angélica! Cortázar is the bestest beast in this beaten world! Y si no te gusta, ¡te presentaré a un amigo! ¡Toma, aquí te lo dejo!
Y Góngora sí que es raro. Madre mía, es que no se le entiende.

Posted in Uncategorized | 1 Comment

On the road (Jack Kerouac)

Kerouac. Kerouac. La mitad se aburrió.
—¿No te terminó de gustar?
—¡Ni me empezó!
En mi caso, había comenzado “El Árbol de la Ciencia” de Pío Baroja, y preferí dejar Kerouac para más adelante. Ya me lo volveré a encontrar “en el camino”.

Según se cuenta, este libro fue escrito en un rollo de fax ajustado en una máquina de escribir. Lo que se diría del tirón. El autor presentó ese rollo al editor con vistas a proponerlo como base de varios relatos. El editor replicó:
—¡No, no! Yo te publicaré esto tal cual.
—¿En serio?
—Bueno, no, mejor pásamelo primero a folios normales.
Quizá por eso preferí seguir con Baroja. Mucha revisión no parecía haber.

Pero no todas nuestras impresiones —o prejuicios— fueron iguales. Marina nos habló de un compañero de carrera. En una época de apatía, de casa al pupitre y del pupitre a casa, él leía a Kerouac durante los trayectos de metro. Nada más comenzar su lectura, ¡brrruummmmm!, sentía avanzar su vida.
Definió “On the road” con una palabra. Gasolina.

Posted in Uncategorized | Leave a comment

Pou no. Poe.

Cada semana cae un poema. En esta ocasión, dando la bienvenida a la primavera, leímos “Aire libre” de Blas de Otero. Es el tipo de poesía que puedes recortar en forma de elipse y adjuntar en una carta a tu amor.

Además de poesía, a veces leemos algún relato breve durante la misma sesión. Hoy trajo Marina un cuento con el que no hubiéramos podido. Según ella, impresiona de tal modo leerlo a solas en la penumbra de la noche, que no podíamos leerlo entre cafés sin más. Se trataba de “El barril de amontillado“, de Edgar Allan Poe.

En efecto, yo también aconsejo leerlo de noche. O bien, en una tasca jamonera donde no entre luz. El inicio, por sencillo, de tan claro, me recuerda a ese chiste de: “Mi psiquiatra dice que estoy obsesionado con la venganza, ¡pero esto no quedará así!” Sin embargo, cuando quieres darte cuenta, te ha presentado cada matiz del personaje. Cosas que en un cuento moderno criticarían de reiterativas —¡Amontillado!—, aquí son un modo de mostrarte —¡Amontillado!— la borrachera que lleva Fortunato. Un cuento tan brillante como oscuro.

Posted in Uncategorized | 1 Comment